
Cuando uno va al cine y DISFRUTA (sí, sí, con mayúsculas), no sólo abandona la sala con una especie de satisfacción vital, sino que también quiere que todo el mundo vaya a ver la película para que viva esa misma experiencia.
En esta ocasión no quiero desvelar demasiado de la trama, así que no voy explicar mucho. Comentaros que es una historia que te dejará enganchado a la butaca desde el segundo 1. Un thriller bien urdido, rodado con mucho oficio y con un ritmo trepidante. Lo del ritmo es algo que Cortés ya nos demostró en Buried; valor añadido es que edita él mismo el film.
Más allá de la trama y de la misma historia, me gustaría destacaros el trabajo de los actores, que están todos soberbios. Sí, ya sé que DeNiro suele estar bien en todas sus películas, pero es que hasta el más pequeño de los personajes secundarios se sale. Con semejantes monstruos (en el buen sentido) de la interpretación, es muy recomendable verla en versión original.
Destacaré también dos aspectos técnicos. Por un lado, la fotografía del catalán
Xavi Giménez. Impecable. Por otro lado, atención al diseño de sonido, porque en algunas escenas nos va a hacer, literalmente, vibrar...
Como veréis no he desvelado NADA del argumento, y es por eso que esta vez, en lugar de poneros un tráiler, os voy a poner un pequeño vídeo viral con Rodrigo Cortés explicándonos lo que son las "luces rojas". Espero que lo disfrutéis, porque tiene su gracia.
Ah, ¡id a verla en pantalla grande si podéis! ¡No os arrepentiréis!