Vivimos en un mundo plagado de leyendas urbanas, y muchas de ellas relacionadas con lo paranormal. Dentro del imaginario colectivo, los barcos fantasmas son un habitual, así como los trenes fantasma. Pero, ¿qué me decís de un Metro fantasma?
En Estocolmo existe, y se llama "Silverpilen", nombre que le da su aspecto metálico de aluminio brillante. Se trata pues, del único tren de toda la línea que no se pintó de verde como el resto y se dejó con ese característico color con el que venía "de fábrica" por así decirlo. Ya entonces, (estamos hablando de los años 60), se hacía raro entre los pasajeros verlo, puesto que sólo se utilizaba en determinados días de mucha afluencia de pasajeros para dar apoyo en la línea. Un tren de un color diferente, que llamaba tanto la atención y que rara vez podía uno verlo... eso es carne de convertirse en generador de leyendas urbanas.
Al parecer ya en los años 80, con el tren aún en circulación (a día de hoy está retirado), empezaron a escucharse las primeras habladurías, puesto que trabajadores de la línea aseguraban haberlo visto circular de madrugada, fuera de los horarios del metro, o incluso en líneas que estaban cerradas desde hacía años. Éste fue el inicio de la leyenda de Silverpilen.
Naturalmente, para que una leyenda como ésta alcance su máximo apogeo, necesitaba que el tren fuera sacado de circulación por obsoleto, cosa que sucedió en los 90. A partir de entonces, los relatos de gente que aseguraban haberlo visto pasar, entraban ya de lleno en las historias de fantasmas de Estocolmo. Cabe decir, que en la línea donde aparece el Silverpilen existe también una estación fantasma. Se trata de la estación de Kymlinge, cuya construcción nunca se terminó, y por tanto no se abrió al público. Por aquí pasan todos los metros de la línea sin detenerse, aunque no es el caso del Silverpilen. Según la leyenda local, este Metro plateado fantasma sólo tiene una parada, que es la de Kymlinge, donde suben y bajan pasajeros espectrales.
Sería genial que los responsables de la línea restauraran el auténtico Silverpilen e hicieran con él viajes tematizados en determinadas noches del año, fuera del horario normal de circulación, como se hace en algunos países con trenes históricos. Así el Silverpilen volvería a la circulación, y esta vez sus supuestos pasajeros fantasma compartirían vagón con los habitantes de Estocolmo y los turistas en busca de aventuras.
Se trata de una pequeña isla situada en Venecia que en la Edad Media quedó asolada por La Peste. A partir de entonces, cada persona de los alrededores infectada, o sospechosa de infección, era enviada a la isla para que muriera. Miles y miles de cuerpos eran arrojados en fosas comunes e incinerados, algo que se incrementó durante las siguientes grandes plagas. Se cree que pudieron morir hasta 300.000 personas, y de ahí que se la conozca como "Isla de Los Muertos".
Alrededor del 1930, se instaló en la isla un hospital psiquiátrico en un intento de darle un uso. Sin embargo los pacientes reportaban todo tipo de sucesos extraños, entre los que se incluye el misterioso repique nocturno de la campana del convento original de la isla, instalado allí mucho antes de la primera plaga. También se conoce que el director del psiquiátrico sometía a sus pacientes a todo tipo de torturas como lobotomías y trepanaciones (algo, por otro lado, bastante común en la época). Sin embargo lo que ya no era tan común es que dicho director terminara enloqueciendo hasta el punto de suicidarse desde la torre más alta del hospital. A raíz de este hecho, la isla quedó de nuevo abandonada hasta que una familia rica la compró.
Al parecer la familia sólo pasó una noche en su nueva propiedad antes de no volver nunca a poner un pie allí. Si bien nunca han querido hablar del "extraño suceso" que les aconteció, a su hija tuvieron que darle 14 puntos en la cara.
A día de hoy, la isla no cuenta con ningún habitante, ya que la familia sólo la utiliza para cultivar viñedos (y únicamente durante el día). Ni siquiera los barcos pesqueros lo hacen, ya que cuando pescaban, a menudo recuperaban accidentalmente restos humanos del fondo del mar.
ISLAS IZU, EL INFIERNO EN LA TIERRA
Este grupo de pequeñas islas, situadas en Japón, tienen la mayor concentración de azufre en el aire del planeta, lo que obligó a sus habitantes a abandonarlas en 1953. Sin embargo, en el año 2000, la isla fue habitada de nuevo. Los lugareños han de llevar, sin embargo, máscaras de gas en todo momento e incluso unas sirenas rojas recuerdan por la noche que cualquier despistado que no lleve su máscara, morirá sin remedio. Eso, unido a la gran actividad sísmica de las islas, hace que sea un lugar muy hostil para la vida... y no estaría habitado de no ser que cada ciudadano recibe una gran compensación económica por parte de los científicos que estudian el impacto del azufre en sus organismos.
ISLA DE QUEIMADA GRANDE, LA ISLA DE LAS SERPIENTES
Imaginad una isla con 430.000 metros cuadrados. Y ahora imaginad que se trata del lugar con más serpientes del planeta, en una media de una serpiente por metro cuadrado. Si además añadimos que muchas de ellas son muy venenosas, incluyendo una especie que sólo se encuentra allí (La Serpiente de la Isla Quemada), no parece un lugar muy adecuado para hacer un pícnic. Durante muchos años su único habitante fue el encargado del faro, pero a día de hoy está desierta y la Marina de Brasil prohíbe el acceso a los civiles, ya que es prácticamente imposible sobrevivir en este lugar.
A la pregunta de si hay vida inteligente en otros planetas, el científico Stephen Hawking piensa que, casi seguramente sí: “Para mi cerebro matemático sólo los números me hacen creer que la existencia de los extraterrestres es perfectamente posible. El gran reto es predecir qué forma tendrían los extraterrestres”.
Pero lo que Hawking tiene más claro es que, si existe vida inteligente en otros planetas, los humanos haríamos bien de evitar todo contacto. Según el científico, de hacerlo, los alienígenas vendrían a la Tierra para proveerse de recursos y después se marcharían. A modo de ejemplo, Hawking añade que la situación sería como cuando Colón llegó a América y nosotros, los nativos, nos llevaríamos la peor parte.
El astrofísico inglés ha realizado estas declaraciones en una entrevista reciente para el canal “Discovery”. Un montón de películas me vienen ahora a la mente, desde “Mars Attacks” hasta “La Guerra de los Mundos”… Yo, por si acaso, voy a ir preparando mis pancartas de bienvenida, al más puro estilo de “Bienvenido Mr. Marshall”. A ver si convenzo a la banda municipal de versionar la cancioncilla de la película, cambiando la palabra “americanos” por “extraterrestres”.
Os dejo como regalo esta perla, el cortometraje “El Ataque de los Robots de Nebulosa-5”, para ir calentando motores.
No hace muchos meses, el Vaticano anunció que la Iglesia contemplaba la posibilidad de que existiera vida en otros planetas. Con la investigación espacial cada vez más avanzada, es una manera de curarse en salud y así evitar que ocurra lo mismo que cuando juraban y perjuraban que era el Sol el que giraba alrededor de la Tierra… ¡un revés de la ciencia en sus pontificios rostros!
Hoy día, y ante el ingente tamaño de las galaxias, creernos los únicos seres (más o menos inteligentes) del universo es de una soberbia desmesurada, además de muy improbable. Otro asunto sería si esos seres nos visitan regularmente, como si la Tierra se tratara de un Área de Servicio Interespacial… No lo creo, pero ahí está el imaginario del ser humano, siempre volando con libertad en aras de la creatividad, y dejándonos algunas obras realmente maravillosas al respecto.
J.J Benítez, periodista especializado en ufología, ha fantaseado en numerosas ocasiones con estas posibilidades. Su novela Ricky B. habla sobre la convivencia de un extraterrestre con los humanos y en los volúmenes de su trabajo más famoso, Caballo de Troya, se juega con la idea de que Jesucristo tuviera un origen más “marciano” que “divino”.
De la misma manera, pero en clave de humor, el libro de Eduardo Mendoza, “Sin Noticias de Gurb”, nos cuenta como un extraterrestre aterriza en Cerdanyola del Vallés y, tras adoptar la forma del Conde-Duque de Olivares, busca por Barcelona a su compañero extraviado Gurb, que adoptó la forma de Marta Sánchez. Una hilarante historia imprescindible para todo aquel que quiera echarse unas risas a costa de los alienígenas.
Otros caso curioso es el del gallego Herikberto MQ, que ha desarrollado una teoría para explicar la presunta existencia de seres vivos en otros planetas. Lo interesante de MQ, es su obra plástica, ya que ha diseñado alrededor de 3000 razas alienígenas. Acaba de publicar su primer libro, una novela juvenil llamada El Hombre del Traje Blanco (El Accidente), que incluye muchas de sus ilustraciones.
Con tanto alienígena yendo y viniendo de la Tierra, deben formarse unos atascos galácticos increíbles los domingos por la mañana en nuestra estratosfera. Yo me quedo con Alf, que al menos, era un cachondo…
Me he cansado de los fantasmas. De los dos: los de la sabanita blanca con cadena y de los que aseguran que los tienen en casa. Porque mucha gente parece haber sustituido el tamagotchi o el gusiluz por un ente paranormal. ¿Cosas de la edad? Quizás…
Cuando era pequeño solía tener problemas en la escuela cuando me descubrían las revistas que llevaba ocultas en la carpeta. No se trataba de la penthouse, no… eran ejemplares de “Más Allá” o “Enigmas”. No es que creyera que estábamos rodeados de sucesos paranormales, pero siempre he sido muy curioso y temas como la civilización atlante o la construcción de las pirámides siempre han atraído poderosamente mi atención. Pero claro, si en un colegio religioso te cazan con una revista en cuya portada aparece el nombre de un artículo sobre ritos satánicos, pues te metes en un lío.
Y fue mi interés y mi curiosidad por todo esto lo que me llevó a investigar todas las posturas antes los fenómenos extraños. A través de mi vinculación con la magia (la de chistera y conejo, no la de la Bruja Lola), fui familiarizándome poco a poco con conceptos como la sugestión, la autosugestión y el más divertido: la sugestión colectiva. En sexto de primaria conseguí hacer creer a la mitad de mi clase que el gimnasio del colegio estaba encantado. Llegó un punto en que algunos compañeros me relataban “experiencias” que no tenían nada que ver con las que yo preparaba y empecé a preguntarme cuántos de los sucesos que aparecían en las revistas no habrían sido obra de la sugestión, como había pasado en mi clase. Al menos todos tenemos recuerdos muy divertidos, corriendo por los pasillos del gimnasio como alma que lleva el diablo…
Con los años me fui volviendo cada vez más escéptico. Como decía antes, de repente se puso de moda tener poderes, creerse ser capaz de adivinar el futuro o compartir casa con Casper. Haced memoria. Seguro que tenéis más de un amigo que vive envuelto en lo paranormal. Y eso me mosquea. No es que no crea que puedan ocurrir cosas fuera de lo común; yo mismo he experimentado un par de sucesos a lo largo de mi corta vida para los que no tengo explicación, pero si todo el mundo que cree ver “cosas” las viera, estaríamos viviendo en el mundo de La Historia Interminable, y nada nos impediría irnos de copas con trasgos o cantar en un karaoke con el Yeti.
¿Pasan cosas que escapan a la comprensión de la ciencia? Sí, pasan. Pero no a todas horas en todas partes. Es un poco como el avistamiento de OVNIS. Si todos los casos documentados fueran reales, la Tierra sería un área de servicio intergaláctica.
Volvamos a la magia de frac y chistera, a la que me dediqué durante algunos años. Una de las grandes figuras fue el gran Harry Houdini, famoso escapista que era capaz de escabullirse de cualquier tipo de atadura o cerrojo. Houdini tenía la certeza de que en la antigüedad la Magia, era una sola. ¿Cuántos magos no habrán sido quemados en hogueras por realizar juegos como el de los cubiletes? Tengamos en cuenta que los objetos de trucos de magia más antiguos encontrados datan del Antiguo Egipcio… Según la teoría de Houdini, en algún momento durante el 1800 la Magia se escindió en dos corrientes: por un lado, los magos que creían que lo que hacían era una disciplina artística que debía ser llevada a los escenarios para disfrute de sus conciudadanos. Por otro lado, los que creyeron que debían aprovecharse del analfabetismo imperante para ganarse la vida engañando. Así nacieron los espiritistas.
Algunos de los ardides empleados eran muy ingeniosos: ¿alguna vez habéis visto una proyección sobre una cortina de agua? Es algo muy bonito, aunque hoy día no engaña nadie. En aquel entonces sí lo hacía; el truco consistía en una linterna mágica (el antepasado del proyector y del cine), con la que proyectaban fotografías de los fallecidos sobre una cortina de humo que procedía de un brasero encendido. El mismo humo daba la sensación de movimiento necesaria para que el engaño surtiera efecto. Y claro, el inocente cliente, caía de pies juntillas. Para empezar, inventos como el de la linterna mágica sólo se conocían en círculos culturales muy reducidos. Y sólo hay que pensar en la reacción de los espectadores que vieron por primera vez una proyección del cinematógrafo Lumiére en la que un tren de vapor se acercaba a la cámara: todos salieron despavoridos del cine, creyendo que el tren les iba a aplastar. Es normal: no conocían esas tecnologías.
Houdini dedicó gran parte de su vida a una cruzada contra los espiritistas, desenmascarando a uno tras otro. Cuánto le echo de menos cada vez que veo a personajes como Aramis Fuster o Paco Porras haciendo monerías por televisión.
Hasta aquí mi manifiesto del crédulo que se volvió incrédulo. Ahora, haré como hizo Descartes: negar toda existencia para después poder demostrarla. Hoy día estoy enganchado a un programa de televisión que dan en Buzz los lunes, de 14:00 a 15:00 (¡¡¡momento publicidad!!!). Se llama “Los Cazadores de Fantasmas” (Ghost Hunters). Se trata de una asociación llamada TAPS (The Atlantic Paranormal Society) creada por Jason Hawes y Grant Wilson. Ambos, fontaneros de profesión, tuvieron en el pasado algunas experiencias fuera de lo común para las que no encontraban respuestas. Buscaron esas respuestas en los grupos paranormales existentes del momento, pero les pasó lo mismo que a mí: un desencanto absoluto; todo el mundo tenía un fantasma en casa, todo el mundo era medium, todo el mundo había visto la cara de Jesús en una loncha de mortadela con olivas…
Así que decidieron fundar TAPS, el que sería el primer grupo de investigación paranormal con una mentalidad completamente opuesta. Cuando los miembros de TAPS van a investigar un caso, lo hacen pensando que NO ocurre nada paranormal. Utilizan equipamientos de última tecnología, graban horas de audio y video y tratan de reunir todas las pruebas posibles. Después las analizan. La mayoría de las veces, no consiguen absolutamente nada. Eso es lo bueno del programa: ver como de veinte supuestos casos de lugares encantados, en quince no hay nada que se salga de lo común. En otras ocasiones, sí captan imágenes o sucesos a priori inexplicables. Otras asociaciones de este tipo, lo que hacen es colgar videos como esos diciendo: ¿véis? ¡Esta puerta se abre sola! ¡Aquí se manifiesta el espíritu de Konrad Von Mansfield! Ellos no; ellos tratan de desmontar eso. Le darán todas las vueltas posibles hasta encontrar la explicación lógica al suceso. Y muchas veces también lo consiguen. Es el caso de una pareja que creía que había un fantasma en su casa, que cuando llegaban con las dos manos cargadas de bolsas de la compra les abría la puerta del salón. Después de muchos experimentos, comprobaron que, cuando venían cargados, cerraban la puerta de la entrada con más fuerza (con el pie), y la vibración de las paredes de madera abría la puerta del salón; es un poco como Los Cazadores de Mitos, pero con sucesos paranormales.
Pero como sabéis, a veces los Cazadores de Mitos demuestran que algunos de esos mitos son reales. Esos son los mejores momentos de Ghost Hunters, cuando graban una imagen que no son capaces de explicar. De nuevo la ética se impone; las cuelgan en su web para que la gente opine, tanto los crédulos como los escépticos. Y muchas se quedan sin resolver. Éstas son algunas de las mejores imágenes que han conseguido a lo largo de los años:
¿Lo que más me gusta de los Ghost Hunters? Nunca aceptarán ningún tipo de dinero por una investigación; es el equipo quien corre con los gastos. ¿Véis alguna diferencia con el señor que dice haber hecho Vudú con Cristiano Ronaldo? Quizás sólo algunos miles de euros… al final me haré chamán. O político, que también parece ser un chollo… pero de esto, hablaremos otro día.
Tendría seguramente unos catorce años; íbamos en el asiento trasero del coche de un amigo escuchando cierta canción de la cinta de cassette que llevábamos puesta. La madre de mi amigo, algo cansada de nuestra música, sacó la cinta. Sin embargo, la canción siguió sonando hasta el final. Los tres nos quedamos boquiabiertos, como atontados, mirando el radiocassette del coche hasta que terminó la canción y, al escuchar la voz de un locutor, nos dimos cuenta de lo que había sucedido en realidad: al quitar la cinta, había seguido sonando la radio, justamente la misma canción, justamente en el mismo punto donde la habíamos parado. ¿Casualidad? Cuando una casualidad es casi imposible se la llama Serendipia.
Quizás la serendipia más sonada, es una de la que habló Iker Jiménez en Cuarto Milenio y que también ha aparecido en diversas ocasiones en la prensa: los pasmosos paralelismos entre los presidentes Lincoln y Kennedy. Empezamos:
Lincoln fue elegido congresista en 1846. Kennedy, en 1946, justo cien años después.
De la misma manera, Lincoln fue elegido presidente en 1860. Kennedy en 1960.
Sus apellidos tienen siete letras cada uno.
Los dos fueron asesinados de un disparo en la cabeza.
Sus respectivas esposas perdieron un hijo mientras vivían en la Casa Blanca.
Lincoln tuvo un secretario apellidado Kennedy; Kennedy tuvo una secretaria apellidada Lincoln.
Los asesinos de ambos eran sureños.
A los dos les sucedió un presidente llamado Johnson. A Lincoln, Andrew Johnson, nacido en 1808. A Kennedy, Lyndon B. Johnson, que nació en 1908.
El asesino de Lincoln, Booth, nació en 1839. Oswald, el asesino de Kennedy, en 1939.
Los dos fueron apresados quince minutos después de cometer los asesinatos en los lugares donde se escondieron. Booth huyó desde el teatro donde disparó a Lincoln y se escondió en una bodega. Oswald huyó de la bodega desde la que disparó a Kennedy y se ocultó en un teatro.
Los dos murieron antes de que se pudiera celebrar el juicio.
El teatro en el que murió Lincoln se llamaba Ford, y el coche en el que iba Kennedy cuando murió, también era un Ford Lincoln.
Ambos fueron capitanes de barco.
Los dos fueron asesinados un día 19 y en los dos casos, festivo.
Los dos se encontraban acompañados de sus respectivas mujeres, que no sufrieron daño alguno.
Las casualidades que se suceden una y otra vez en la vida de estos dos hombres son de lo más curioso. He obviado tres o cuatro que me parecían demasiado disparatadas. Un ejemplo es, que una semana antes de morir, Lincoln estuvo en Monroe, Maryland, y JFK estuvo con Marilyn Monroe; esto más que una serendipia es un chascarrillo…
Hay otros paralelismos también muy curiosos entre Napoleón y Hitler, que os invito a investigar. De momento, os dejo la parodia de Wyoming al video de Iker Jiménez sobre las serendipias. Wyoming e Iker, qué grandes comunicadores (cada uno en su campo, claro).